¡Qué responsabilidad!

Primer post como WP by Frufrú.

Mi madre me dijo hace muchos años que tenía pájaros en la cabeza (aún los tengo, pero esto no es ningún secreto), que no sabía lo que quería. Tenía, y tiene razón. Tardé tiempo en decantarme por estudiar una cosa o la otra, por decidirme a hacer tal curso o ponerme a trabajar en algo que quizá no tuviera nada que ver para lo que me había preparado.

Hace 6 años todo cambió, había dejado mi anterior trabajo de oficina, cómodo y aburrido y volvía a tener la cabeza llena de pájaros.

Encontré una persona en mi camino, que hizo que me decidiera por algo que desconocía pero que me hacía muchísima ilusión, porque por fin podría poner todos mis conocimientos e inquietudes en valor. Nunca antes lo había hecho. No tan evidente. Así que gracias, Nazaret.

Como decía antes de ayer, en mi post de Facebook, llevo dos años de locos. Dos años en los que sola, he seguido trabajando con parejas, ayudándoles a tomar las mejores decisiones, compartiendo con ellas momentos que nunca pensé serían tan valiosos y tan especiales.

Ha habido momentos difíciles, no nos engañemos, este curro es estresante, a veces hace que te plantees si quieres seguir haciéndolo, si compensa, etc, etc.

Todo esto hizo que me olvidara de algunas cosas, me desocupara de otras…pero la temporada de bodas acabó. Con el fin de la temporada pasa el estrés, te da tiempo a pensar y reorganizar tu vida. Y sobre todo cómo quieres vivirla.

He pensado en lo que más me gusta de este trabajo, en lo que menos, en mis fortalezas, en mis debilidades…y he visto, a lo largo de todo este tiempo, que ser Wedding Planner es mucho más que poner unas flores en un jarrón o montar una mesa de dulces: El concepto de boda ha cambiado, y le damos muchísima más importancia a todos estos aspectos (nota mental: hacer un post sobre esto último).

Como decía, ser Wedding Planner es más, mucho más. Si me ciño a la traducción del inglés sería “planificador/a de bodas. Entiendo esta profesión como algo más técnico, algo que sucede entre bambalinas. De hecho cuando preparamos una boda estamos produciendo un espectáculo, como un programa de la tele o una película, donde hay un guión o escaleta, donde todos los actores saben dónde y cuándo tienen que estar. Y para que esto se cumpla ha de tener un director. Alguien que tenga a todas esas personas coordinadas, que sepan lo que tienen que hacer y en qué momento. Eso, para mí, es ser Wedding Planner.

Así que he tomado una decisión, firme, pensada, muy meditada y a todas luces acertada. Quiero ser ( y soy) Wedding Planner, todos los días de mi vida. Quiero dedicarme a la producción de vuestro evento. Quiero que os despreocupéis de la “parte fea” de vuestra boda, de las llamadas de teléfono, del estrés…quiero que tengáis la seguridad y la confianza de que todo va a seguir un guión acordado, pensado para vosotros y para vuestros invitados.

Conocer el mundo bodil no ha sido fácil, he invertido tiempo en conocer proveedores, saber cómo funciona el negocio, capear el temporal cuando a veces no eres bien recibida en un resturante/finca; al fin y al cabo eres una intrusa, vas a casa de alguien a decirle cómo tiene que hacer su trabajo. Pero lo mejor viene al día siguiente, cuando haces valoración con todos los que han intervenido, y ellos se dan cuenta de que mi trabajo, lejos de ser un incordio, aporta valor, descarga responsabilidades y tareas y suma. ¡Vaya si suma!

Ahora respondo a la pregunta que seguramente os hacéis: ¿Y la decoración?.

Sí, queridos míos, también vamos a hacer decoraciones: Aunque yo, como WP lleve el peso del evento, contaremos con una persona externa a Frufrú que se encargará única y exclusivamente de la dirección artística de vuestra boda. Cómo un proveedor más, como el catering, el fotógrafo o cualquier otro que se os ocurra.

Así que vamos a hacer algo grande ¿Puedo ser la Wedding Planner de vuestra boda?

Nos vemos por aquí! Multibesos!

 

Vane